COLEGIO PARROQUIAL
SAN JUAN XXIII
Nivel Primario y
Nivel Inicial
Güemes 65
Ramos Mejía
Tel.: 011-4658-5779
Nivel Secundario y
Nivel Terciario
9 de julio 151
Ramos Mejía
Tel.: 011-4658-6522
Institucional ¿Por qué elegirnos? Pastoral Nivel Inicial Nivel Primario Nivel Secundario Instituto Técnico Superior Sta María Ex-alumnos

  • pastoral-01.jpg
  • pastoral-02.jpg
  • pastoral-03.jpg
  • pastoral-04.JPG
  • pastoral-05.jpg
  • pastoral-06.JPG
  • pastoral-07.JPG
  • pastoral-08.JPG
  • pastoral-09.JPG
  • pastoral-10.JPG
  • pastoral-11.JPG
  • pastoral-12.jpg
  • pastoral-13.JPG
  • pastoral-14.JPG
  • pastoral-15.jpg

Oraciones por necesidades especiales

Oración por la Familia

sagrada-familia
Oh Dios, de quien procede toda paternidad en la cielo y en la tierra, Padre, que eres amor y vida, haz que cada familia humana sobre la tierra se convierta por medio de tu Hijo Jesucristo, nacido de mujer y del Espíritu Santo, fuente de caridad divina, en verdadero santuario de la vida y del amor para las generaciones que siempre se renuevan.
Haz que tu gracia guíe los pensamientos y las obras de los esposos hacia el bien de sus familias y de todas las familias del mundo.
Haz que las jóvenes generaciones encuentren en la familia un fuerte apoyo para el desarrollo de su personalidad en la verdad y en el amor.
Haz que el amor, corroborado por la gracia del sacramento del matrimonio, se demuestre más fuerte que cualquier debilidad y cualquier crisis, por las que a veces pasan nuestras familias.
Haz finalmente, te lo pedimos por intercesión de la Sagrada Familia de Nazareth, que la Iglesia en todas las naciones de la tierra pueda cumplir fructíferamente su misión en la familia y por medio de la familia.
Tú, que eres la vida, la verdad y el amor, en la unidad del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Papa Juan Pablo II

Oración por las vocaciones

vocacionesJesús, que sientes compasión al ver la multitud que está como ovejas sin pastor, suscita, en nuestra Iglesia, una nueva primavera de vocaciones.
Te pedimos que envíes: Sacerdotes según tu corazón que nos alimenten con el pan de tu Palabra y en la mesa de tu Cuerpo y de tu Sangre; Consagrados que, por su santidad, sean testigos de tu Reino; Laicos que, en medio del mundo, den testimonio de ti con su vida y su palabra.
Buen Pastor, fortalece a los que elegiste; y ayúdalos a crecer en amor y santidad para que respondan plenamente a tu llamado.
María, madre de las vocaciones, ruega por nosotros. Amén.

Oraciones por los sacerdotes

voc-sacerdotesMaría, Madre de Jesús y de cuantos participan de su ministerio sacerdotal, acudimos a ti como hijos que acuden a su Madre.
Ya no somos niños, sino adultos que de todo corazón desean ser hijos de Dios.
Nuestra condición humana es débil; por eso venimos a suplicar tu ayuda maternal para conseguir sobreponernos a nuestras debilidades.
Ruega por nosotros, para que, a nuestra vez, podamos ser personas de oración.
Invocamos tu protección para poder permanecer libres de todo pecado.
Invocamos tu amor para que el amor pueda reinar, y nosotros podamos ser compasivos y capaces de perdonar.
Invocamos tu bendición para que nuestros sacerdotes puedan ser como la imagen de tu Hijo, Señor y Salvador nuestro Jesucristo. Amén.

Madre Teresa de Calcuta

Oración por las misiones

Santa Teresa del Niño Jesús, que has sido justamente proclamada Patrona de las Misiones de todo el mundo: acuérdate de los ardientes deseos que manifestaste cuando vivías en la tierra, de querer plantar la Cruz de jesucristo en todas las naciones y anunciar el Evangelio hasta la consumación de los siglos. Te suplicamos que ayudes, según tu promesa, a los sacerdotes, a los misioneros y a toda la Iglesia. Amén.

Haz de mi un instrumento de tu paz

voc-san-fco-asisSeñor, haz de mi un instrumento de tu paz.
Allí donde haya odio que yo ponga amor;
allí donde haya discordia que yo ponga unión;
allí donde haya error que yo ponga verdad;
allí donde haya duda que yo ponga fe;
allí donde haya desesperación que yo ponga esperanza;
allí donde haya tinieblas que yo ponga luz;
allí donde haya tristeza que yo ponga alegría.
Que no me empeñe tanto
en ser consolado como en consolar;
en ser comprendido como en comprender;
en ser amado como en amar.
Porque dando se recibe,
olvidando se encuentra,
perdonando se es perdonado,
muriendo se resucita a la Vida.

San Francisco de Asís

Para crecer en el Amor

Señor, cuando tenga hambre, dame alguien que tenga necesidad de alimento.
Cuando tenga sed, mándame alguien que tenga necesidad de bebida.
Cuando tenga frío, mándame alguien para que lo caliente.
Cuando tenga un disgusto, ofréceme alguien para que lo consuele.
Cuando mi cruz se vuelva pesada, hazme compartir la cruz de otro.
Cuando me sienta pobre, condúceme hasta alguien que esté necesitado.
Cuando tenga tiempo, dame alguien a quien pueda ayudar unos momentos.
Cuando me sienta humillado, haz que tenga alguien a quien alabar.
Cuando esté desanimado, mándame alguien a quien dar ánimos.
Cuando sienta necesidad de la comprensión de otros, mándame alguien que necesite de la mía.
Cuando necesite que se ocupen de mi, mándame alguien de quien tenga que ocuparme.
Cuando pienso sólo en mi mismo, atrae mi atención sobre otra persona.
Haznos dignos, Señor de servir a nuestros hermanos, que, en todo el mundo, viven y mueren pobres y hambrientos. Amén.

Madre Teresa de Calcuta

Por un enfermo

enfermosSeñor Jesucristo, que para redimir a los hombres y sanar a los enfermos quisiste asumir nuestra condición humana; mira con piedad a N., que está enformo(a) y necesita ser curado(a) en el cuerpo y en el espíritu. Reconfórtalo(a) con tu poder para que levante su ánimo y pueda superar todos sus males, y ya que has querido asociarlo(a) a tu pasión redentora, haz que confíe en la eficacia de su dolor para la salvación del mundo. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

 

Oración por la Patria

patriaJesucristo, Señor de la historia, te necesitamos.
Nos sentimos heridos y agobiados.
Precisamos tu alivio y fortaleza.
Queremos ser nación,
una nación cuya identidad
sea la pasión por la verdad
y el compromiso por el bien común.
Danos la valentía de la libertad
de los hijos de Dios
para amar a todos sin excluir a nadie,
privilegiando a los pobres
y perdonando a los que nos ofenden,
aborreciendo el odio y construyendo la paz.
Concédenos la sabiduría del diálogo
y la alegría de la esperanza que no defrauda.
Tú nos convocas. Aquí estamos, Señor,
cercanos a María, que desde Luján nos dice:
¡Argentina! ¡Canta y camina!
Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos.
Amén.